jueves, 5 de marzo de 2026

Es momento de sanar heridas

Sabías que muchas veces cuando tenemos heridas emocionales y no la sanamos terminamos dañando a otros. 
Nuestro maestro Jesucristo se retiraba al desierto y oraba* para afrontar una situación que consideraba difícil pero realmente significativa, eso quiere decir, si lo tomamos como ejemplo que a nuestros problemas tenemos que dedicarle tiempo, meditar sobre ellos, sus consecuencias y resolverlos.
El ejemplo de Jesucristo orando en el desierto tiene que fortalecer nuestra fe, debemos darnos cuenta que sin oración nada es posible, y me preguntaría ¿Porqué oramos tan poco, porque vivimos corriendo de un lado para otro sin dedicarle unos minutos de reflexión y amor a nuestro Padre Celestial?
Muchas veces nos sentimos desganados, que hemos perdido la batalla, nos ponemos en el rol de víctimas y creemos que todos los demás están contra nosotros, sin embargo hemos sido poco amistosos con nosotros mismos. 
Es hora de reencontrarnos con lo más valioso de nuestro Ser, con nuestra tremenda fortaleza interior, Dios está con nosotros** todos los días hasta el fin del mundo como él lo prometió, recurramos a su presencia con amor, fe y esperanza.
Él sabe de nuestras necesidades, pero también de las bendiciones que nos tiene reservadas. 

Lea en su Biblia para fortalecer lo aprendido
*Marcos 1.35
** Josué 1.9

Gracias por dejar su mensaje